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EL final de La rueda del Tiempo

La Rueda gira y gira, y si te pones a tontear te mueres y no ves el final. Eso fue lo que le pasó a nuestro querido Robert Jordan, que realmente se llamaba James Oliver Rigney, Jr.
La Rueda del Tiempo es quizás una de las sagas más conocidas de la fantasía moderna, junto a Harry Potter y Canción de Hielo y Fuego. Es una historia larguísima, probablemente más que las otras dos juntas, que hizo furor hace unos años. Jordan es un escritor de pequeños detalles que gusta de describir las escenas tal vez excesivamente, al revés de Clancy, que detalla en exceso la imagen general, y la saga maneja un montón de subtramas al mismo tiempo.
En caso de que no la conozcas, la saga cuenta la historia de varios jóvenes que resultan ser cruciales para la futura batalla contra el mal. Como les decía, Jordan murió antes de concluir la saga y le tocó a Brandon Sanderson escribir el libro final, que para variar se convirtió en tres, del cual me salté uno por no investigar a fondo.
En fin, que luego de varios años de abandono, he regresado a esta serie para concluirla y ver cómo acaban las aventuras del Dragón Renacido. El estilo de Sanderson encaja muy bien con el de Jordan, así que la diferencia es mínima o nula si no te pones a buscarle la quinta pata al gato. Recomendable si dispones de tiempo de sobra.

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