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El ciclón va echando

Pues la tormenta tropical (para llamarla correctamente, que ni a huracán llegó) se aleja. Bien flojita nos ha salido, con apenas algo de lluvia y unos vientos que daban pena. Esta es una de las ocasiones en que echo de menos tener una cámara digital y el fotógrafo escondido en mí se revuelve. No hay nada más interesante que ver la ciudad en medio del paso de un temporal de ciertas proporciones. El paseo se vuelve algo más movido, lo mismo puede caerte un árbol en la cabeza, que una teja, que un cable eléctrico, o caerte dentro de una alcantarilla. En fin, un sinnúmero de formas espectaculares de obtener visa a la dimensión espiritual.
No estoy muy al tanto de los daños. Mas, sin duda alguna vendrán las brigadas de los solidarios compatriotas del occidente del país para ayudar a reconstruir lo que haga falta, tal y como hacemos nosotros los orientales cuando los afectados son ellos. Pero me disculpan si espero sentado, es que ya estoy un poco viejo y los años se sienten...

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