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Psicología práctica: la importancia de los zapatos limpios

Mi madre siempre me ha insistido en que debo tener los zapatos limpios. Aunque a estas alturas lo que algunas mujeres miran en ellos no es la limpieza si no el precio, siempre hay excepciones de la regla que sacan conclusioens acerca de tu persona con solo mirarte el calzado.
Siempre he sostenido que la primera regla de las artes marciales es conocer a tu enemigo (eso incluye conocerte a tí mismo, porque puedes ser tu peor enemigo). Ayer tuve una edificante conversación con una compañera de trabajo, mujer (bando opuesto) y con el agravante además de ser psicóloga. Me explicó la razón de este detalle de los zapatos a la hora de juzgar a un hombre. Simplemente, los hombres dependemos de las mujeres para nuestro aspecto personal. Las mujeres nos lavan, nos planchan y puede ser también que nos critiquen antes de salir de casa (mi madre y mi hermana son insoportables y forman un alboroto terrible hasta que regreso al cuarto y me visto como ellas quieren). Sin embargo, algo que las mujeres rara vez hacen es limpiar zapatos. Es una tarea típicamente masculina, la única que recae en nosotros.
A estas alturas es obvio que unos zapatos sucios evidencian un tipo, cuando menos, descuidado. Para los hombres, los equivalentes femeninos que nos permiten hacer un análisis similar son el pelo y los pies (en caso que la madama use calzado abierto). Por muy pocos recursos que tenga una mujer, lavarse el pelo, cortarlo y mantenerlo cuidado no es tan difícil, y no hablemos de los pies. Así que para conocer mejor a tu futura conquista, luego de examinarle cuidadosamente el busto (sí, muy importante), deberías echarle una ojeada a sus pies y acercarte con discreción a su cabellera. Ojo, solo examen visual y olfativo, nada de tirones para comprobar si es una peluca ni nada por el estilo.
Hasta aquí los consejos para el ligue, tal vez luego haga una entrega adicional con más detalles de psicología práctica cuando logre sacar los otros consejos que me dio de la bruma del alcohol que envuelve los recuerdos de la noche pasada.

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