Unity 2018.1 tiene un monton de versiones

Concretamente, iba por la 2018.1.4 cuando miré hace unos días. Y la diferencia de tiempo entre la 3 y la 4 era de  una semana o dos.
El caso es que esto me da muy mala espina, quizás es capricho mío, pero la verdad que no me inspira pasarme a esta versión, al menos hasta que salga la 2018.3. Este vaivén de versiones, una detrás de otra, me da la impresión de que montones de cosas están saliendo mal y han tenido que ser arregladas a toda prisa. Cierto es que para empezar muchas de sus funcionalidades son experimentales, eso lo entiendo, así que queda de mi parte ser prudente y evitar esta rama hasta que sea estable.
Y hasta aquí el post breve de hoy, porque ando ocupado con ciertas cosas que explicaré luego.

Top Gun 2 inicia rodaje


Desde ayer daba vueltas por ahí el tweet de Tom Cruise con una especie de poster preliminar donde se le ve con un F/A-18, lo cual desató las suposiciones de que el F-35 ya no será el aparato "protagonista" de esta segunda entrega. Creo que es muy temprano para afirmar que el Superhornet le ha quitado el papel al Lightning II, en especial si consideramos que a pesar de las muchas críticas, el F-35 ha entrado en acción de la mano de Israel sin contratiempos.


En Facebook apareció una imagen de Val Kilmer donde supuestamente confirmaba que el rodaje se inicia mañana, pero casi de inmediato desapareció. Salvo elogiar el guión, a Tom Cruise, al director Joseph Kosinski (Tron: Legacy) y al productor, no dio más detalles. Quizás porque esté en contradicción con Cruise, que anunció el inicio del rodaje hace unas horas. en fin, como quiera que sea, la película está en marcha y se espera que llegue a los cines en junio del 2019.

Bethesda anuncia nuevo Fallout

En un brevísimo teaser, Bethesda ha presentado su próximo juego de la saga: Fallout 76. Antes de que cunda el pánico, o la alegría, les aclaro que los detalles son mínimos y casi todo son rumores, filtraciones o suposiciones, así que no podemos saber a ciencia cierta si es otro juego para móviles o para PC y consolas. Mi apuesta va por lo segundo. Si lo revelado en el artículo de Kotaku es cierto, entonces es un online survival. A juzgar por el título y las imágenes del teaser, esta vez la cosa tiene que ver con el vault 76.
Me ha sorprendido el vivo desinterés que me ha suscitado este anuncio. Supongo que el destrozo total 1 de la saga perpetrado en Fallout 4 ha tenido como resultado una pérdida completa de la fe en lo que puede hacer Bethesda. Que posiblemente sea un juego online tampoco ayuda, ya que no podré jugarlo, en el hipotético caso de que quisiera hacerlo.
Habrá que esperar al día 10 de junio, cuando la conferencia de Bethesda en el E3 nos aclare las cosas.

Pillars of Eternity: Deadfire

Aunque disfruté con la primera entrega, tengo que decir que Deadfire no me ha impresionado en lo absoluto. Esto se debe principalmente a su trama, que me ha resultado un poco aburrida, tanto, que me daba lo mismo jugar o no. Luego de unas seis o siete horas, la historia debería haber avanzado lo suficiente para generar cierto interés en la trama principal, y tener un par de misiones adicionales interesantes. Sin embargo, esto no es así.
Para colmo, lo único que podría salvar al juego de convertirse en un soporífero, es una total pérdida de tiempo. Sí, porque en Pillars of Eternity el combate no aporta experiencia, solo un botín a veces más suculento, a veces menos. De hecho, lo ideal es evitarte la rabieta y esquivar las peleas siempre que puedas, porque algunas de ellas pueden ir de muy difícil a casi imposible.
En teoría esto debería obligarte a cumplir más misiones para poder subir de nivel, pero en la práctica, las misiones se ponen aburridas, como ya les dije. Las tribulaciones no acaban ahí. PoE: Deadfire se desarrolla en un montón de lugares separados entre sí por un montón... de agua. Así que habrá que navegar muchísimo, administrar la tripulación y los suministros del barco, mejorar el barco y entablar unos largos y aburridos combates marinos, cuyo sistema que te llevará un buen rato descifrar.
Baste decirles que debido a la urgente necesidad de espacio, lo borré ayer para poder echarle un vistazo a Battlefield: Hardline, y no sentí muchos remordimientos. Hay algo en este juego que falla y no logro definir qué es. Por supuesto, esto es una opinión muy personal y no es garantía en lo absoluto de que el juego sea malo. Creo que queda del lado de ustedes decidir si lo prueban o no y formarse su propia opinión.

Nueva reseña

Ha tomado su tiempo pero aquí está: nueva reseña, esta vez por parte del Señor Malvado, uno de los moderadores del grupo LLEC. Sus reseñas también incluyen una minientrevista que sirve de presentación al autor, y aunque todas son geniales, esta en especial me gusta más (porque es la mía, claro).
Pueden leerla aquí.

Cien mil!

El domingo alcancé las cien mil palabras en la novela actual. No ha sido tan difícil, solo un poco laborioso y podría haberlo conseguido mucho antes pero por el camino un par de juegos reclamaron mi atención. A pesar de eso, no estoy tan atrasado como con el libro anterior.
Como siempre, el final es lo más difícil, porque hay que sincronizar una serie de eventos que llevarán a la mayoría de los protagonistas a estar en un mismo lugar al mismo tiempo. Ya me ha sucedido dos veces y supongo  que seguirá sucediendo mientras tenga demasiados personajes y no planifique mucho mas detalladamente la trama.
Hace un par de años no creía que podía escribir algo tan largo, pero ya ven, no es imposible. Creo que a pesar de los problemas, puede considerarse como un logro. Ahora falta la opinión de algunos lectores cero que valoren si tantas palabras siren de algo o si es una birria aburrida.

Cobra Kai: regresa Karate Kid

Esta serie me ha llegado al fin y me he vuelto adicto con solo un capítulo. Sí, quizás no sea una maravilla del séptimo arte, el octavo... o lo que sea una serie de Youtube, pero hay veces que hay que dejar el cerebro en la puerta.
Cobra Kai retoma la historia de Daniel y John en la actualidad, el primero es un exitoso vendedor, el segundo, como en casi todos los guiones americanos con el bonitillo popular y acosador de la secundaria, ha devenido en un borracho fracasado.
A Daniel le molesta que John reabra el dojo Cobra Kai, porque sigue viendo en John al abusador de la época de la escuela. y no vamos a decir que John es otro, es más o menos el mismo tipo malgenioso y peleón. Y así van las cosas, no les contaré más para no spoilearles el final, ni spoileármelo a mí mismo, que tampoco lo he visto. Echenle un vistazo.

Y al fin llegó el 2018.1

Creo que no ando muy equivocado si les digo que al final no salió en abril, sino ayer o anteayer. Por suerte, esta es una versión que por el momento no pienso usar, no solo por la mala experiencia que tuve con el beta, que después de todo es un beta y no se supone que funcione de maravilla. Es que las funcionalidades que ofrece todavía están muy verdes y no les veo ya esa gran utilidad, incluso hay gente más conservadora que yo que recomienda esperar la 2018.3. Que el lanzamiento se haya retrasado un par de días tampoco es que me inspire mucha confianza.
Quizás me anime con la 2018.1.1, si logro conseguir una versión actualizada de Visual Studio. Aunque el sitio no está completamente bloqueado para Cuba, en la práctica las descargas no funcionaban, por lo menos para mí. Por suerte, un amigo intentará enviármelo en cuanto sea posible.  

Tiro al blanco

Resulta que no tenían nada que hacer y me he puesto a implementar un tiro al blanco, para practicar el uso del mando. Nada complicado: un cubo que se mueve aleatoriamente, no muy rápido, que sirve como objetivo. Para extender la funcionalidad un poco, al presionar el disparador derecho sobre el cubo, éste responde lanzando una esfera hacia la posición del jugador.
Nada de daño real, claro, es solamente para comprobar qué tan funcional es el sistema de control. Para eso solo se necesita probar dos cosas: qué tan fácil es apuntarle a un objeto que se mueve y mantener la mira en él durante el tiempo suficiente para apretar el disparador, y qué tan fácil resulta esquivar una riposta a distancia, que en este caso serían las peloticas que te dispara el cubo. Aunque lo hice pensando en mandos, también sirve para verificar que el control con mouse+teclado es igual de cómodo y efectivo.
Pero como el creador casi nunca está en condiciones de valorar su obra, creo que la prueba final será cuando logre arrastrar a alguna víctima, quiero decir, voluntario, a mi casa para que pruebe el sistema y de sus opiniones. Esto me pone un paso más cerca de un sistema de combate en tercera persona (y puede que hasta en primera) que sea cómodo para el jugador, dinámico y divertido.

Superespecialización en la lectura

Si puedes dedicar una hora o más al día a leer, mis felicitaciones. Ojalá yo dispusiera de al menos 40 minutos, pero resulta que aparte de leer, también tengo que escribir y programar. Ah, y jugar de vez en cuando. La época en que podía echarme a leer durante horas quedó tan atrás, que incluso, creo haber perdido la práctica: suelo interrumpir la lectura de vez en cuando aunque sea para mirar a otro lado.
Esto me ha llevado a una superespecialización como lector: solo leo fantasía, y lo peor es que la cola sigue creciendo, porque continúan llegando recomendaciones de los amigos. Algunas de esas recomendaciones ni siquiera están traducidas al español, o sea, que me costarán más tiempo que las demás. No queda tiempo para otros géneros, por más que quiera y lo necesite.
Pero a esto hay que verle el lado positivo: no faltan lecturas. Como decía yo mismo en una conferencia el mes pasado, la ciencia ficción y la fantasía van bien, tienen su masa de lectores fieles y no escasean los buenos autores (y por desgracia, tampoco los malos). Mi cola de lecturas, con lo que tiene ahora mismo, posiblemente abarque lo que queda de este año. Mark Lawrence (en inglés), Trudi Canavan, Jack Campbell, Genevieve Cogman (también en inglés), David Gemmell...  parece poco, pero si aclaramos que cada autor tiene una o dos sagas de dos o más libros, pues saquen cuentas.
Entre ese montón de cosas de alguna forma tengo que colar al menos un libro o dos de otros géneros y un clásico antiguo, porque los clásicos hay que leerlos. Una tarea titánica que por suerte no es desagradable.

Krypton es otra distopía juvenil

Digo yo, claro. Por lo menos, las características las tiene: el planeta Krypton (por si no recuerdan, es donde nació Superman) está bastante jodido, lo gobierna un tipo tiránico con una máscara y un montón de secuaces. Si no haces lo que el tío de la máscara dice, los secuaces te lanzan desde el balcón. Hasta ahí más o menos cumplimos con lo acordado para distopía. El calificativo juvenil lo cubrimos con un protagonista joven y rebelde, que es requisito esencial para protagonizar distopías juveniles de medio palo.
Krypton es la historia del abuelo de Superman, Seg-El, aunque cuando diga abuelo no piensen en un señor mayor con familia. Es una distopía juvenil, y el joven rebelde del párrafo anterior es Seg, que se convertirá en el padre del padre de Kal-El. No le falta al guión un romance complicado como dios manda y por el camino supongo que aparecerán más cosas, con dos capítulos vistos no se puede juzgar.
El gran problema es que en esos dos capítulos no acaba de enseñarme nada interesante y me suena que esto es otra serie del montón que dejaré tirada muy pronto. Justo ahora me estoy preguntando qué me hizo pensar que esto no sería una serie del montón. Quizás se deba a un exceso de optimismo.
Con las distopías juveniles lo más lejos que llegué fue a la segunda temporada de The 100 y para de contar. Divergente no me he molestado en ver cómo acaba, El corredor del laberinto, luego de leer el libro y considerarlo bastante mediocre, no me preocupé por ver las películas. Solo me queda Los Juegos del Hambre, que a pesar de ser tan denostada por algunos, es lo mejorcito que hay y logra entretener (ojalá no le hagan un spin-off para la TV o algo así).
Ni siquiera me atrevo a recomendarle a nadie que la vea, así que quizás lo mejor sea que avance y que otros decidan si mejora ocn el tiempo o no.

La consola de Valve en peligro de extinción

Nunca le vi mucho sentido a la consola de Valve. No era más que una PC con un empaquetado bonito, un precio exagerado y encima, no uniforme. Cada fabricante armaba lo que le salía del interior, matando lo mejor que puede ofrecer una consola: una plataforma estándar para todos los usuarios. O más o menos, porque en esta época de Xbox One X y similares, nos han salido primos ricos en la familia que van presumiendo de 4K y otras cosas que los demás no pueden. No contentos con esto, ni siquiera el sistema operativo era obligatorio, lo mismo podía venir con SteamOS, que era un Debian, que con Windows. No es de extrañar que los juegos no fuesen igual de bien que en una PC de toda la vida, porque Linux aún tiene sus cositas en el apartado gráfico.
Lo único que me llamaba la atención era el mando, y por desgracia valía un pastón. La verdad, no sé si aportaba algo nuevo o una experiencia mejor, aunque lo poco que leí acerca del tema no lo dejaba mal parado. A mí me gusta la simpleza del mando de Xbox 360, y si nos fijamos bien, el del Playstation no es que sea muy diferente.
Hoy amanecemos con la noticia de que parece que las Steam Machine se extinguen.Ya no están en la portada de Steam y eso ha hecho saltar las alarmas. Valve tira la toalla, dice todo el mundo.  Y es cierto que desde hace un buen tiempo, las Steam Machine no son noticia. Eso mismo le sucedió a Ouya y ya sabemos cómo acabó.
No voy a lanzarme a darlas por muertas, pero sí les veo un futuro negro a menos que Steam esté tramando algo que les dé un poco de vida. Porque el gran problema es que Steam Machine no aporta nada, ni un catálogo con un par de exclusivos que enganchen, ni un precio llamativo, ni una plataforma estable y probada. Puedes armarte una Steam Machine tú mismo por menos dinero, incluso con Linux, si queremos retorcer más las cosas. De hecho, lo único que me faltaría a mí sería la conexión a Internet y dinero para acceder al catálogo de Steam. Vale, no es tan compacto, pero ahora que tengo un chasis nuevo, se ve muy resultón si no te fijas en el detalle de que falta mesa para tanta máquina.
La industria de los videojuegos es dura, y el mercado de las consolas lo es mucho más, porque ya está casi saturado. Esta no sería la primera en morir antes de caminar, y sin dudas no será la última.

Trabajando por una cámara mejor

La semana pasada, aprovechando unas breves vacaciones, dediqué un tiempo a pulir el sistema de cámara en tercera persona. Luego de tirar mucho código y volver a empezar, descubrí otros problemas, que implicaron desechar más código. Aún no estoy seguro de que sea la mejor solución, pero al menos funciona relativamente bien. Incluso, en algunos momentos en que mi mando roto funciona sin ruidos, he conseguido moverme con comodidad, que es el objetivo principal.
Pero moverse por la escena es muy diferente a moverse en combate, donde es necesario dirigir el personaje hacia un objetivo, o alejarse de él. Eso es lo que me falta por probar con teclado/mouse y con el mando. Claro, eso requiere agregar un poco de combate y no quiero complicarme con eso ahora.
Como guía he utilizado lo que tengo a mano: Skyrim. Su sistema de cámara en tercera persona no está tan mal, aunque quiero en algún momento darle un repaso al Witcher 3. Este, en definitiva, es una de las autoridades en cuanto a 3ra persona, aunque sea solo en el apartado cuerpo a cuerpo. Para el combate a distancia creo que el juego a estudiar es Mass Effect, que viene haciéndolo bastante bien desde su primera entrega.
Entonces, al sistema actual solo le faltaría la detección de colisiones con el escenario para estar completo. Esto fue lo último que quité, porque la solución anterior introducía variaciones en la cámara que al acumularse descoordinaban por completo al modelo del jugador con el centro de la vista. 
Cambiando de tema, tal como decía antes, no acaba de convencerme la versión 2018.1. Es posible que la solución de problema de los sln pase por actualizar Visual Studio, lo cual es imposible para mí. La decisión depende de probar la versión definitiva, claro, que debe salir en este mes (dicen ellos), pero no me hago muchas esperanzas.