Ultimo post del año

Hoy es mi último día de trabajo y toca despedirse hasta el viernes. Ha sido un año bastante malo para mí, y resulta especialmente doloroso porque muchas de esas cosas malas fueron a causa de confiar en amigos. Pero solo queda salir adelante y esperar que el 2014 sea al menos de tranquilidad, porque esperar progreso acá es como esperar milagros.
Para los pocos lectores recurrentes (que ni siquiera sé cuántos son), les deseo lo mejor, sigan en sintonía y nos veremos el año próximo.

Leyendo a Brandon Sanderson

A pesar de algunos contratiempos, he podido echarle mano a los libros de Brandon Sanderson. Conocí a este autor porque fue el escogido para concluir La Rueda del Tiempo, trabajo que realizó muy bien, en mi opinión. Y por supuesto, no podía ser de otra forma, porque su propia producción amerita tenerlo entre los mejores escritores de fantasía modernos. Baste decir que se ha llevado el Hugo 2013 a la mejor novela
Sanderson saltó a la fama gracias a Elantris, que en realidad no es su primera novela, pero sí la que consiguió llamar la atención de Orson Scott Card, que la calificó como "la mejor novela de fantasía que he leído". Con semejante apoyo, no es de extrañar que haya conseguido colarse en el mundo editorial (y tal vez mi propia entrada en ese mundo se deba a un empujón parecido por parte de un "consagrado") Aunque yo no la consideraría así, de hecho, me resultaría difícil decidir a qué obra otorgarle dicha calificación, Elantris es una novela original y amena, una lectura obligada para todos los fanáticos de la fantasía.
Su saga Nacidos de la bruma no es menos reconocida y su primer libro, Imperio Final, tiene un curioso efecto: si Mad Max II me recuerda a Fallout, Imperio Final me hace pensar en Dishonored, aunque son dos cosas bastante diferentes.
Lo mejor de todo es que Sanderson es un escritor bastante joven y prolífico, así que cabe esperar mucho más de su pluma (o de su teclado) en el futuro.

Adiós a Kalashnikov

Mijaíl Kalashnikov, el inventor de la querida AK, ha muerto a la edad de 94 años, Wired y Boing Boing tienen la noticia. El AK es una de las armas más fabricadas en todo el mundo, efectiva, fácil de mantener (hasta yo puedo desarmarla y armarla en menos de dos minutos) y resitente.
A pesar de eso, su creador no fue un hombre acaudalado, de hecho se quejaba de que le hubiese ido mejor si hubiera diseñado una cortadora de césped.

SteamOs ya está aquí, ¿y?

Desde hace unos días el mundo civilizado tiene juguete nuevo. Valve se ha tirado de cabeza en la piscina apoyando Linux en un segmento donde hasta ahora tenía poca presencia: en los juegos. Habrá que esperar para ver cómo les sale esta jugada, pero a favor tienen que los jugadores hardcore son usuarios avanzados, preparados para casi cualquier cosa. No obstante, Windows tiene una gran ventaja en ofrecer una experiencia de escritorio más sólida (donde todo funciona) y el apoyo de los fabricantes interesados en mantener este "todo funciona" y quizás algunos no muy interesados en soportar plataformas adicionales. En fin, que como no soy adivino no haré predicciones.
Como siempre, Phoronix se ha adelantado a ofrecer un benchmark comparando el rendimiento de tarjetas Nvidia en SteamOS y Windows 8.1. No veo un ganador claro, pues casi todas las pruebas arrojan resultados muy similares: diferencias mínimas a favor de uno u otro. Tres o cuatro cuadros de más no representan nada para mí.
Donde sí tendrá futuro es en las SteamBox, que realmente son PCs diseñadas para jugar, más bien unas consolas con un ciclo de vida corto y que con un poco de maña tal vez podamos cacharrear y mejorar. Y el éxito de las Steambox, por supuesto, dependerá del catálogo de juegos.

Project Eternity ya tiene nombre oficial

Lectura imperdible en Rock, Paper, Shotgun, que nos describe un primer encuentro con el juego, con excelentes capturas de pantalla que me recuerdan mucho a Lionheart y Arcanum. Y como mencionaba en el título, el nombre oficial es Pillars of Eternity.

Y no tendremos Fallout 4

La semana psada Bethesda anunció que no presentaría ningún Fallout en el VGX, lo cual me hizo pensar que el esperado Fallout 4 ya no era tan posible. Este fin de semana se ha confirmado que el sitio es falso, al igual que la solicitud de patente que fue descartada casi de inmediato.
En fin, alegrémonos de que Bethesda no siga destrozando la franquicia y esperemos que le deje ese trabajo a Obsidian, que sí sabe hacerlo mucho mejor. Porque de que habrá un Fallout 4, lo habrá.

Nvidia quiere que sigamos jugando con el PC

Nvidia debe tener un cabreo de tres pares. Aunque la compañía de la hojita verde (hojita u ojito) tiene un montón de fanboys adictos a la marca (tengo un amigo que solo usa sus tarjetas y afirma que puede notar la diferencia de la imagen entre AMD y Nvidia), la nueva generación de consolas es territorio de AMD. Sin despreciar a Ouya, o Shield, los grandes de verdad usan AMD. No sé allá, pero donde vivo te pueden dar una puñalada por menos que eso.
Así que no es de extrañar las últimas declaraciones de los verdes, que primero se apean con una perogrullada tal como decir que las consolas nunca se podrán comparar con el PC. Según ellos, lo que los jugadores deberíamos usar son PCs de tamaño reducido, o Small Form Factor PCs, que en definitiva, es lo que son las SteamBox, que vendrán con todas las configuraciones posibles. Y en cajitas pequeñas, por aquello de que el perfume bueno viene en frasco chiquito.
Podrán acusarme de retrógrado, pero yo prefiero mi chasis grande de toda la vida, donde pueda moverme a gusto y meter la cabeza. De esos que cuando los metes debajo de la mesa tienes que andar con cuidado, porque si te pegas con ellos te dejan la rodilla adolorida. Y que me perdonen los consoleros, pero en lo que sí coincido plenamente con la hojita (u ojito) es en que las consolas están en cierta desventaja con el PC. Los expertos podrán desgañitarse hablando del bajón de ventas por culpa de los dispositivos móviles, pero mientras haya gamers, habrán PCs. Que no se renueven tan a menudo como los dispositivos portáctiles (vaya palabro) debido a la crisis, o a lo que sea, es otro asunto.

NeoAxs 2.0

Ha sido liberada la versión 2.0 de NeoAxis 3D, un entorno integrado de desarrollo para proyectos 3D. Para entendernos mejor: un motor de juegos. Esta versión incluye una Free Edition con la mayoría de las funcionalidades. Las otras Ediciones incluyen funcionalidades no detalladas en detalle (y valga la redundancia) y se diferencian en el nivel de acceso al código fuente del motor y sus herramientas.
Entre los planes futuros afirman que crearán su propia tienda de componentes, soporte para Linux (que vienen prometiendo desde hace siglos) y otras plataformas como móviles, y la implementación de nuevas tecnologías como deferred rendering.

La historia de Fallout

Toca hacer de historiador, un trabajo que tenía pendiente desde hace unos días, con motivo del (casi seguro) anuncio de Fallout 4.
En un principio solo estaba Mel Gibson y Mad Max 2. Y los desarrolladores vieron que Mel se veía muy cool y... ese no es el principio de la hisotira, realmente. La verdad verdadera, es que todo empezó con Wasteland.
Wasteland fue un juego lanzado en 1988, cuando decir multiplataforma significaba PC, Apple y Commodore 64. Fue publicado por Electronic Arts,  producido por Interplay, y su personaje más visible es Brian Fargo, uno de los diseñadores del título y fundador de Interplay. Este juego, en la actualidad, no es apto para los adictos a los gráficos. De hecho, ni siquiera yo me atrevería a jugarlo.
Casi una década después, en 1996/97, Interplay lanza Fallout, una secuela no oficial, ya que el nombre Wasteland pertenecía a EA. Fallout cosechó un gran éxito, así que Fallout 2 lo siguió en 1998. Poco puedo decir acerca de este título que no sepan o que no esté ya en Internet, baste con mencionar (otra vez) que es un clásico. Fallout 1 y 2 toman mucho de Mad Max 2 y de su predecesor Wasteland. Las famosas líneas de combate vienen de Wasteland, el look postapocalíptico viene de la peli. La copia es tan descarada (en el buen sentido, claro) que si usas la primera armadura, la chaqueta de cuero, puedes encontrar un perro igual que Mad Max, llamado Dogmeat. Si le pegas, un personaje llamado Mel aparecerá.
Interplay había conseguido poner una franquicia en el mercado, pero aparte de eso, su estudio, Black Isle, tenía otros ases en la manga: Baldur's Gate, por ejemplo. Yo no pediría más para mi compañía de videojuegos. Pero en algún momento las cosas empezaron a ir mal.
A causas de las pérdidas, Titus Interactive completa la adquisición de Interplay y Brian Fargo abandona el bote, dejando libre a Hervé Caen para dirigir Interplay como le diera la gana. Se lanza Fallout Tactics: Brotherhood of Steel, que era algo así como un Fallout con señalamientos, pero aún así fue priorizado por encima del proyecto Van Buren, nombre código del Fallout 3 original.
Al final, Van Buren fue cancelado, para iniciar la producción de Fallout Tactics 2. Increíblemente, grandes partes del juego ya estaban completas. Fallout 3 tenía un motor 3D completado a un 95%, la historia y los diálogos casi completos, todos los mapas, menos uno, estaban diseñados... Cabe mencionar que la administración de Interplay fue desastrosa. Los desarrolladores no recibieron salarios ni beneficios por un buen tiempo, llevando a que el estado de California demandara a la compañía por violaciones laborales. La que fue una vez una empresa con la gallina de los huevos de oro en la mano, se hundió en la bancarrota. Black Isle, el estudio que nos regaló (es un decir) Fallout y Baldur's Gate, fue cerrado. Sus integrantes se fueron y algunos fundaron Troika Games, que por desgracia no logró perdurar, pero nos dejó Vampires 2 y Arcanum, que a pesar de sus múltiples problemas algunos recuerdan con cariño.
Los estudios mueren, pero las IP son inmortales. En especial si mucha gente cree en ellas. Al igual que los dioses de Mundodisco, el poder de una IP proviene de la gente que cree en ellas. Y el nombre Fallout tenía muchos seguidores.
Interplay regresa a finales del 2006, prometiendo un MMO basado en el universo Fallout, que costaría unos $75 millones y que estaría listo en tres años. En vez de aprovechar su franquicia, Hervé Caen no encuentra nada mejor que hacer con ella que vendérsela por $5.75 millones a Bethesda. Lamentablemente, Troika, el verdero heredero de Black Isle, no pudo hacerse con los derechos de Fallout. Interplay conservaba el derecho de hacer un MMO y la propiedad de los tres títulos originales, pero bajo unas estrictas condiciones: debían iniciar el desarrollo del MMO en los 24 meses posteriores al acuerdo, asegurar al menos $30 millones en dicho período, lanzarlo en cuatro años y pagar a Bethesda un 12% de las ganancias por concepto de uso del nombre.
Interplay se había echado el lazo al cuello y solo quedaba esperar.
En Abril del 2009 Bethesda vio el momento propicio y demandó a Interplay por no haber iniciado el proceso de desarrollo del MMO. No contentos con eso, se abrió un segundo juicio, por incumplimiento de una condición que establecía que todo el embalaje y el marketing de los títulos originales debía ser aprobado por Bethesda, además de que el paquete Fallout Trilogy era competencia desleal al crear la posible confusión de creer que Fallout 3 estaba incluido.
Luego de toda esta vergonzosa historia, Interplay anunció en el 2012 la reapertura del estudio Black Isle, lo cual fue acogido con frialdad. Como alguien me dijo en Twitter: un montón de personas sin relación alguna con el equipo original agrupadas bajo un viejo nombre. No es de extrañar tal recibimiento, porque algunas cosas no son simplemente nombres. Iniciaron una extraña campaña de crowdfunding para un proyecto no muy detallado llamado V13. Recaudaron unos $6000 (aún así, la campaña se reporta como exitosa), y no se han dado más detalles.
En resumen, esta es la historia rápida de uno de las sagas más influyentes de finales del siglo pasado y principios de éste. Espero que les hayan gustado las aventuras de Interplay y que saquen alguna lección constructiva de ellas.


Fallout 4 casi confirmado

Verde y con punta, aguacate. La página The survivor 2099 se ha actualizado y ahora dice Nuclear winter is coming in... antes del contador. Por tanto, es muy seguro que tengamos Fallout 4 oficialmente anunciado el mes próximo, tal vez con teaser y todo. Me pregunto si Bethesda se habrá hecho cargo del proyecto o si se lo habrá dejado a alguien más. En caso de ser Bethesda, sería interesante ver en acción su Creation Engine y comprobar si lo han mejorado. Por lo demás, no espero que Fallout 4 sea mucho más que un Skyrim con pistolas, como mismo el 3 era un oblivion con pistolas.


No escatimes /boot

Volvemos con el tema del particionado en Linux. Anteriormente me referí al swap y los problemas que puede causar si eres uno de los desafortunados que no tienen 4Gb de RAM. Mis problemas con el boot también vienen de atrás y son malos hábitos creados por el instalador viejo de Redhat, malos hábitos que no me preocupé en verificar si aún eran válidos después de abandonar Gentoo.
En los buenos tiempos, cuando aún Linux era Linux, Redhat recomendaba unos 75Mb para la partición boot, si no recuerdo mal. Incluso podías darle menos, si no planeabas actualizar mucho el kernel. En cambio, el kernel moderno pesa 5Mb, amén de que viene acompañado con un initramfs de 9Mb y un map de 2Mb. Fedora incluye un kernel rescue, que trae un initram incluso más grande: 25Mb.
Entonces ¿cuál es el tamaño adecuado? En este momento tengo 177Mb y no es suficiente. Recomendaría por lo menos 300Mb para una distro que piensas cambiar anualmente, en caso de una LTS que planeas conservar por dos años o más, no menos de 500Mb.

La USAF quiere retirar sus A-10

La Fuerza  Aérea de Los Estados Unidos quiere sacar de servicio al veterano A-10, a pesar de las protestas de algunos senadores, y si no ando muy errado, sin tener nada con qué sustituirlo. El A-10 es este señor que ven en la foto, al que algunos creativos muchachos, émulos de Davinci, le han pintado una boca de tiburón en la nariz.
Es un aparato bastante viejo, aunque ha recibido actualizaciones, pero ya en los años de la guerra contra Iraq se planeaba sacarlo de circulación. Sin embargo, su excelente actuación contra los tanques iraquíes le valió postponer su jubilación.
El Thunderbolt A-10 es un avión de ataque a tierra, subsónico, más o menos como el viejo Su-25 ruso. Ambos son aviones subsónicos, porque los bombarderos con ese tipo de misiones valoran más otras capacidades, como poder hacer giros muy cerrados. Un giro cerrado te permitiría operar dentro de un valle y hacer varios pases sin alejarte mucho.
En la actualidad, y pese a sus mejoras, el tiempo de vida máximo para un piloto de A-10 en caso de una hipotética guerra con Rusia sería de dos semanas. Y es que el A-10 tiene una gran debilidad: sus motores, que carecen de la potencia necesaria para acelerar rápidamente. Un sustituto ideal debería conservar sus capacidades de giro cerrado, tener mejores motores y soportar fuego de calibre medio hasta 23 mm o el impacto de un SAM portátil. Debería poder despegar a plena carga (el A-10 actual no puede si lleva todo el armamento y combustible), operar en pistas de 3000 pies, e incluso 1500 pies, todo eso con un costo por avión de menos de 20 millones. Dicho sustituto no existe y no me parece que el F-22 o el F-35 posean tales características, a pesar de poder hacer misiones de bombardeo.
Por su parte, Rusia posee el Su-25T, una actualización del probado Su-25, que aún puede dar jugo, amén de otro bombardero: el Su-34.
En algún momento el A-10 tendrá que ser retirado, pero justo ahora dejaría un hueco importante en el arsenal norteamericano.


No escatimes swap

Si has usado Linux sabrás que desde hace tiempo hay una regla simple para determinar cuánto espacio darle a la swap: el doble de la memoria RAM. El instalador de Redhat nos lo recomendaba así y todos los usuarios veteranos seguían esa práctica.
Sin embargo, con el tiempo la RAM fue creciendo y Linux no requería tanta memoria como Windows... en fin, que descuidé esa regla y no sé dónde leí (o creí leer) que más de 500mb de swap afectaban el rendimiento. Poco a poco reduje el tamaño de la swap hasta 300mb, pensando que 1Gb era RAM más que suficiente para mover un escritorio Xfce.
Craso error. Todo fue bien hasta que dejé Gentoo y me pasé a Ubuntu. Empecé a notar unos cuelgues misteriosos, algo que mencioné varias veces. La PC de momento se enlentecía hasta dejar de responder. Me sucedió con Mint un poco menos, y con Fedora se volvió rutinario que cada 30-40 horas se quedara colgado. Los logs, que no había mirado en detalle por pura haraganería, informaban de programas cerrados por falta de memoria. Imposible, no podía faltar memoria con 2Gb de RAM.
Sin embargo, en esta época 2Gb no son nada del otro mundo, como me han aclarado en el foro de Fedora, si usas Java y Firefox. El misterio de los cuelgues se debía a la insuficiente swap. Me recomendaron al menos 4Gb, aunque fui más tacaño y la dejé en 1Gb, lo cual pienso que fue un error, pero ya el gparted estaba en marcha.
Que les sirva de lección, a menos que tengas 4 o más gigabytes de RAM, no escatimes espacio en la swap. ¡Y no programes en Java!